Las mujeres en
prostitución históricamente han llevado sobre sus hombros un estigma que las
excluye de la posibilidad de contar con una existencia social positiva; se las
ha considerado «mujeres de la mala vida», «cualquieras», «callejeras», y la
gente se refiere a ellas con muchos otros calificativos que no viene al caso
mencionar.
Debido a la forma en que
son identificadas, es usual que la sociedad las rechace y haga de ellas el
chivo expiatorio de una serie de prejuicios, los que se descargan en múltiples
formas de violencia sobre este grupo en particular. Pero, ¿qué lleva a una
mujer a involucrarse en la prostitución? Sin embargo, antes de tratar de dar
respuesta a este interrogante, se establecerá qué se entiende por prostitución.
Las mujeres en
prostitución históricamente han llevado sobre sus hombros un estigma que las
excluye de la posibilidad de contar con una existencia social positiva; se las
ha considerado «mujeres de la mala vida», «cualquieras», «callejeras», y la
gente se refiere a ellas con muchos otros calificativos que no viene al caso
mencionar.
Pero, ¿qué lleva a una
mujer a involucrarse en la prostitución? Sin embargo, antes de tratar de dar
respuesta a este interrogante, se establecerá qué se entiende por prostitución.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario