La prestación de
servicios sexuales con fines estrictamente lucrativos, es un trabajo, labor,
faena u oficio, que en los tiempos modernos viene siendo practicada
indiscriminadamente por hombres, mujeres y niños de diferentes edades,
participando en estas transacciones comerciales personas homosexuales y
heterosexuales. Aunque en sus inicios, en estas actividades participaban los
hombres con ciertas damas usadas como objetos religiosos, donde los únicos
beneficiarios de todo esto fueron “casualmente”, los tradicionales parásitos
sociales.
Esa excelsa obra
iniciada por los sacerdotes de las sociedades antiguas, quienes llegaron a
convertirse en los primeros proxenetas surgidos en el planeta, les permitió a
los representantes de los dioses diversificar aún más las actividades de su
espectacular negocio del engaño.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario